sábado, 20 de junio de 2009

LAS CLAVES DE LA CONTIENDA PRESIDENCIAL
Por Jorge Montecino.

El sillón presidencial se resolverá en la segunda vuelta. El pacto PC-Concertación podría inclinar definitivamente el poder.


La encuesta CEP, visibilizó el pulso electoral de cara a las elecciones presidenciales de diciembre. El análisis demuestra que los candidatos Eduardo Frei y Sebastian Piñera, logran un empate técnico en segunda vuelta. Por otra parte, los candidatos pequeños, escasamente reúnen un 1 % lo que implica que tienen pocas posibilidades de llegar a La Moneda. Respecto de Marco Enriquez- Ominami, - el candidato más mediatizado de los últimos tiempos- aparece marcando el 13 % de las preferencias, cifra que lo instala como la tercera fuerza electoral del país, desplazando, a candidatos como Jorge Arrate, Adolfo Zaldívar y Alejandro Navarro.

Respecto del gobierno, a la Presidenta Michelle Bachelet, la encuesta le otorgar un 66 % de apoyo, lo que implica un liderazgo pleno y robusto, que le permitirá consolidar sus logros y terminar su mandato con una alta legitimidad. Sin embargo, su capital político, no es traspasable de manera integra al candidato de La Concertación, el Senador, Eduardo Frei.

¿Qué implican estas preferencias políticas?

La medición deja al descubierto la dura lucha por el sillón presidencial en la segunda vuelta. El ganador obtendrá el poder por un margen muy ajustado de votos. Las alianzas electorales podrían resultar claves para inclinar la balanza y romper el equilibrio electoral. El pacto PC- Concertación, podría inclinar el poder y resultar clave. Esto ocurre principalmente por que los votantes siguen siendo los mismos que han sufragado en las últimas elecciones presidenciales. Vale decir, el padrón electoral no crece de manera significativa.

Respecto de los candidatos más pequeños su futuro es incierto. El representante presidencial del Junto Podemos Más, puede alcanzar alrededor de un 5 %, en la primera vuelta, superando largamente su 1 % que le asigna la encuesta CEP.

Respecto de Adolfo Zaldívar, aparece con una votación marginal, quedando en suspenso su proyecto político futuro. Lo mismo ocurre con el senador Navarro, cuestión que podría significar el fin de su aventura presidencial.

El caso de Marco Enriquez- Ominami, resulta significativo. Es en definitiva una candidatura que crece en las encuestas. Es un candidato catalizador del descontento hacia La Concertación y su candidatura promueve un recambio generacional en la elite gobernante. Su 13 %, es en gran parte, un voto que le pertenece a La Concertación - un 44 % de sus votantes expresan que votaran por Frei, en la segunda vuelta- Sin embargo, los desafíos que debe enfrentar son múltiples.

Primero; debe lograr la inscripción de miles de sus adherentes, ello implica un tremendo esfuerzo administrativo- electoral; Segundo, la conformación de su fuerza electoral, por que sin diputados y senadores, no hay gobierno posible. Tercero, superar todas las trabas burocráticas del sistema electoral chileno. Estos escollos pudieran dejarlo fuera de la carrera presidencial.

De ocurrir esto último, MEO, quedaría en el camino y la contienda presidencial, se reduce sólo a las dos candidaturas fuertes, en cuyo efecto, y considerando la escasa inscripción de nuevos electores, quien logre mayor efectividad en el llamado a votar, entre sus propios adherentes, logrará obtener el poder. Por lo tanto, la renovación de la política, queda postergada una vez más y el poder se reproduce, tal como ha sucedido en los últimos 20 años.

* Director Ejecutivo, del Observatorio de la Realidad Ciudadana. Universidad ARCIS Valparaíso.








viernes, 12 de junio de 2009

Caso PDI: ¿Quién nos resguarda?

Por Jorge Montecino


No puede ser, que los agentes policiales, especializados en abusos contra menores, terminen coludidos con aquellos privados dedicados precisamente a la prostitución infantil.


Según datos publicados por Transparencia Internacional, el 55 % de los chilenos considera que somos un país corrupto. Además, la percepción de la ciudadanía indica que el 84 % de los encuestados afirma que la corrupción causa mucho daño al país. Incluso un 9 % reconoce haber vivido una situación como tal y en muchas ocasiones, haber tenido que soportar prácticas de corrupción.


En la realidad cotidiana, esto se materializa con numerosas situaciones de corrupción, aparecida en el país, de las cuales, la ocurrida con la PDI, en Valparaíso, marcan la agenda noticiosa de los últimos días. Los sorprendentes antecedentes emitidos por una investigación periodística, del Canal 13 de Televisión, donde un grupo de agentes policiales mantienen contactos sexuales con menores, no puede dejarnos de sorprender.


Casos como lo ocurrido con este grupo de menores socialmente vulnerables, dejan en la visibilidad pública, un amargo sabor a impunidad, corrupción y malas prácticas de funcionarios del Estado, sobre todo aquellos encargados, precisamente de la seguridad pública y el resguardo de los ciudadanos.


¿Es Chile un país corrupto?


Al comparar las estadísticas entre Chile y otros países de la región, nuestro país aparece notoriamente entre aquellos medios corruptos. Sin embargo, ello no puede ser un alivio, ni menos punto de comparación. El caso de Valparaíso, instala en el centro del debate la calidad y formación de los cuerpos policiales, como actores esenciales del sistema jurídico chileno y del resguardo de los ciudadanos.


No puede ser, que los agentes policiales, especializados en abusos contra menores, terminen coludidos con aquellos privados dedicados precisamente a la prostitución infantil y además, ser clientes sexuales – como lo expresan las propias victimas- de aquellos que debían proteger.


La corrupción es algo difícil de percibir, complejo de determinar y sobre todo, neutralizar. Detrás de dicha acción, se esconden los más variados intereses. Por una parte, el poder económico, además del poder político, y la impunidad judicial.

Terminar con dichas prácticas es una urgencia y además, un tema país.

La perdida de confianza en las instituciones que deben velar por el resguardo e integridad del país, aparece como lo más grave. La corrupción es una trilogía perversa, que reúne al funcionario público; al corruptor del sector privado y al dinero o su equivalente, en la búsqueda de riqueza, favores e influencias, de todo tipo. No puede ocurrir en Chile, aquello que se instaló en otros países de la región, dónde el narcotráfico y el delito global aparecen como una amenaza creciente, que incluso desafía al propio Estado.

La gobernabilidad del país podría estar en peligro, por que la corrupción, busca ingresar a las instancias de mayor poder en los estados. Colombia y México, son dos ejemplos claros, de la capacidad que tiene la corrupción, para copar las instituciones públicas.

El país, debe reaccionar con prontitud y la transparencia debe ser parte esencial de ejercicio público. Hay que terminar con la corrupción en todas las instancias públicas y también en el sector privado. Es una tarea urgente, que necesita ser abordada de manera frontal y decidida.


* Director Ejecutivo, del Observatorio de la Realidad Ciudadana (OBSERVA) Universidad ARCIS Valparaíso.

jueves, 4 de junio de 2009

LA CÁMARA INDISCRETA DEL CONGRESO.

Por Jorge Montecino.

¿Cuál es el tema de fondo en todo esto? Es necesario fiscalizar a los funcionarios públicos, cuya génesis del poder nace de la decisión ciudadana. Ello implica cautelar al máximo la transparencia, probidad y buenas prácticas.

En las encuestas de opinión, los congresistas chilenos aparecen como uno de los segmentos del país peor evaluados. La percepción de los encuestados fue ratificada en el reportaje de TVN, que muestra a los legisladores sobrepasando toda prudencia y sensatez en el ejercicio de su mandato.

Desde los atrasos a la llegada a la sesión legislativa, hasta la revisión de lo que ocurre con las carreras de caballo, se pueden observar con toda nitidez, mientras se legisla en materias del interés del país. Una de las más graves, resulta el votar un diputado (a) hasta dos o tres veces, marcando la preferencias de los demás colegas, que en algunas ocasiones simplemente ni se enteran que otro, ejerció su derecho a voto.

La lista de imprudencias es larga y extensa. Además, deja en cuestionamiento a todo el espectro político, sin distinción alguna. Sin embargo, llama la atención que se gasten recursos en oficinas públicas de atención ciudadana, inexistentes. Esto resulta grave y daña de manera irreparable, la relación –ya deteriorada- entre autoridades electas y sus electores.

¿Cuál es la reacción de los implicados en dichas prácticas? Resulta casi escandaloso, que frente a una realidad cuestionada y validada por los congresistas en el reportaje televisivo, se reaccione con la defensa corporativa y se cuestione la imparcialidad de lo mostrado. Nadie desconoce el aporte legislativo del Congreso Nacional. Sin embargo, eso no implica la justificación de malas prácticas y conductas inaceptable para personajes públicos, como los aludidos.

¿Cuál es el tema de fondo en todo esto? Es necesario fiscalizar a los funcionarios públicos, cuya génesis del poder nace de la decisión ciudadana. Los electores le han confiado no sólo la decisión política de representarlos, sino que también el ejercicio pleno del poder y ello implica cautelar al máximo la transparencia, probidad y buenas prácticas. De lo contrario, aparecen situaciones como por ejemplo, la equivocada reacción de un congresista, que ante una infracción de transito (exceso de velocidad), termina por ejercer su influencia, llamando a una alta autoridad de gobierno, y además solicitando represarías contra dos Carabineros. Este es el fondo del problema y no otro.

Cambios profundos en el ejercicio legislativo.

Todo hace indicar que es necesario provocar con toda rapidez, un cambio profundo en el ejercicio legislativo. La manera de organizar la Corporación, que reúne al Congreso Nacional, debe modernizarse y terminar con las acciones corporativas, que solo profundizan las malas prácticas y además, provocan en la ciudadanía, mayores niveles de rechazo, apatía y falta de interés por los asuntos públicos. Lo complejo en todo este cambio, es el desafío de autorregularse y asumir públicamente los errores y ello hasta el momento parece lejano en la Cámara de Diputados.

Respecto del programa de TVN, Informe Especial, los televidentes quedamos con la sensación que pudimos haber visto mayores niveles de cuestionamientos entre los insinuados, considerando el tiempo de investigación periodística. Es de esperar que en este caso, las presiones políticas y la censura no existiesen.

* El autor es Director Ejecutivo del Observatorio de la Realidad Ciudadana, de la Universidad Arcis Valparaíso.

QUINTA COSTA: Clave en la disputa Presidencial

Por Jorge Montecinos

La llegada de Joaquín Lavín, a la V región, responde a dos escenarios muy concretos. Uno, de carácter coyuntural, plegado de desconfianza hacia Sebastian Piñera, por su impredecible manera de ejercer el poder político. Dos, la impronta de la UDI, en su camino por transformarse en un partido popular.

La UDI, considera que el haber ganado dos circunscripciones electorales claves, como Viña del Mar y Valparaíso, en las últimas elecciones municipales, le otorga la posibilidad cierta de fortalecer un polo político electoral estratégico en la V región.

Es una apuesta que tiene sentido, al considerar que las comunas de Viña del Mar y Valparaíso, tienen una importancia vital para cualquier proyecto político. En Valparaíso, se concentra el poder legislativo, y además, es una comuna popular, que se conecta con el eje populista del proyecto de la UDI. Por su parte, Viña del Mar, es el polo de representación simbólica de los sectores más acomodados de Chile, y por tanto, el motor del proyecto político- simbólico de la UDI.

¿Qué se propone la UDI con la llegada de Joaquín Lavín a la Quinta Costa?
Todo hace indicar que se conjugan dos aspectos claves. Uno, que tiene relación con las desavenencias en la campaña presidencial y algunas diferencias concretas con el candidato Sebastian Piñera. Dos, aquellos elementos más estratégicos, y que tienen relación con el crecimiento partidario de la UDI, y su proyecto de “partido popular”.

Respecto de la carrera presidencial de diciembre próximo, sin duda, será una contienda dura y muy cerrada en su votación electoral. Las comunas de Valparaíso y Viña del Mar, por la impronta electoral favorable a la UDI, puede ser claves en inclinar la balanza presidencial a favor de Sebastian Piñera. Vale decir, el fortalecimiento de la Circunscripción Quinta Costa, - mediante la figura de J. Lavín- responde también al propósito de lograr un triunfo presidencial, cuyo margen de obtención o derrota, puede estar determinado por unos 30.000 o 50.000 votos, como factor de triunfo.

Está estrategia disminuye al máximo el riesgo de la UDI, en su apuesta política. Por una parte, no abandona del todo a Sebastian Piñera, pero le resta a su vez el protagonismo total. Por la otra, asegura su proyecto de “partido popular”, al fortalecer su presencia en dos distritos claves. Además, ante un eventual fracaso de candidato presidencial de RN, la presencia de Joaquín Lavín, le permite obtiene un senador, que juntos a la bancada más conservadora de la UDI, defenderá aspectos claves de la Constitución de 1980, que amplios sectores desean cambiar, en el gobierno futuro.

J. Lavín, procuraría resguardar los valores más conservadores del cuerpo legislativo y además, se transformaría en un figura clave, para garantizar la cohesión de los congresistas de la UDI para el próximo gobierno. De ganar el abanderado de la Coalición por el Cambio, la UDI, mantiene su presencia senatorial y se acrecienta la figura de Joaquín Lavín en el Congreso. En todo caso, en el UDI, nada es al azar. Todo responde a ciertas lógicas del poder, ante el liderazgo impredecible, pragmático y en ocasiones personalista de Sebastian Piñera.

viernes, 29 de mayo de 2009

Sin reforma política no hay Bienestar pleno.

Por Jorge Montecino M.

El mayor logro del Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, es sin duda, la política de protección social hacia los más vulnerables, que se implementó y que cubre los dos últimos años de su mandato. Esto implica la protección algunos sectores, que ruegan por mayor bienestar, ante las dificultades económicas globales y nacionales, entre ellos, el desempleo y las bajas en el comercio internacional.

Es un avance significativo, que debiera transformarse en política de Estado. Sin embargo, un mejor país, implica también equilibrar la reforma del bienestar con la reforma política. Este último aspecto resulta clave para la transformación de fondo, que requiere Chile: ser un país diverso, inclusivo y con plenas garantías de participación ciudadana.

La profundización de la calidad y densidad democrática de las instituciones y sus procesos, es un desafío clave, que es necesario resolver con prontitud. El cambio de la Carta Fundamental, no puede seguir esperando. Dicho proceso debe transformarse en un tema país, capaz de fortalecer la participación ciudadana, cuyo tejido esencial, se encuentra desplazado de las decisiones políticas más fundamentales.

Vivimos en sociedades complejas, cuyo motor de las transformaciones es dinámico, muchas veces impredecible y totalmente cambiante. Por tanto, el diálogo y la reforma política es parte de un todo integrador. En dichos aspectos, la reforma constitucional; el cambio de sistema electoral binominal; las elecciones directas de Intendentes y Gobernadores, así como el término de los Consejeros Regionales – por mencionar algunos- son aspectos que requieren un cambio lo antes posible. La espera sólo profundiza el problema y sus efectos.

La clase política, especialmente los legisladores, necesitan aumentar la marcha, con una prontitud política real y efectiva. Lamentablemente la inscripción automática y el voto voluntario, reforma que no será posible aplicar en las próximas elecciones de diciembre, es una mala señal para los ciudadanos. En síntesis, la reforma política es un componente imprescindible de las reformas necesarias del Estado.

* El autor es Director del Observatorio de la Realidad Ciudadana, de la Universidad Arcis Valparaíso.

jueves, 21 de mayo de 2009

TRES PREGUNTAS SOBRE EL DISCURSO PRESIDENCIAL DEL 21 DE MAYO.

Por Jorge Montecino

¿Cuál es el mayor legado del Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet?

El mayor logro del Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, es sin duda, la política de protección social hacia los más vulnerables, que se implementó y que cubre los dos últimos años de su mandato. Esto implica la protección algunos sectores, que ruegan por mayor bienestar, ante las dificultades económicas globales y las que enfrenta el país, como el desempleo y las bajas en el comercio internacional.

Además, será el primer gobierno de una mujer en Chile y no el último como algunos pensaban. La alta preferencia pública mostrada por los ciudadanos hacia Michelle Bachelet, otorgan una nitidez notable a su gobierno.

¿Qué paso con el gobierno ciudadano que propuso la Presidenta al inicio de su mandato?

El gobierno ciudadano tiene algunas expresiones aisladas, sobre todo en lo social. Sin embargo, en lo político fracasó, esencialmente por que los partidos de la Coalición gobernante, no están preparados para un proceso de tal magnitud. El gobierno ante tal situación, simplemente no pudo avanzar en la implementación práctica del gobierno ciudadano. La llegada de los ministros Pérez Yoma y Viera Gallo, termino por desplomar el cambio pensado por la administración Bachelet, en materia de participación.

¿Qué le faltó al discurso de la Presidenta Michelle Bachelet?

Faltó mayor profundización de la calidad de las instituciones de gobierno y la densidad de la participación ciudadana, en los desafíos democráticos del país, entre ellos, una nueva Constitución Política. Además, afrontar con decidida actitud las desigualdades sociales que vive el país, - en todos sus niveles- procurando una transformación en el mundo del trabajo –como factor esencial del desarrollo humano- buscando una mayor redistribución de la riqueza en Chile.

* Director del Observatorio de la Realidad Ciudadana, OBSERVA, de la Universidad Arcis Valparaíso.

miércoles, 20 de mayo de 2009

La NO Inscripción Automática: el espanto de perder el poder।
Por Jorge Montecino

En los últimos 10 días, la agenda política estuvo marcada por el Acuerdo de Pro-empleo; el lanzamiento de la Coalición por el Cambio y las groseras declaraciones del Senador Flores a un periodista de CNN Chile; el Caso Mirage y la conexión con el ex Ministro Rojas y hasta los puntos que le otorgan las encuesta al díscolo diputado Marco Enríquez-Ominami, en una eventual campaña presidencial. Sin embargo, la No inscripción automática en los registros electorales y la votación voluntaria(Plazos no lo permiten), paso una vez más inadvertida, a pesar de constituir una promesa política de varias autoridades, especialmente por los congresistas, lo que demuestra una vez más, que la clase política tiene un feroz espanto de perder el poder.

La poca rapidez en la tramitación de la Ley no resiste escusa alguna de parte de las autoridades, por su falta de cumplimiento en materias de reforma política, que Chile requiere. Esto queda clara y visiblemente notoria en una columna de opinión del Presidente del Senado, el líder de la UDI, Jovino Novoa, quien considera que la inscripción voluntaria y la votación automática no son necesarias en Chile. Lo que el Senador Novoa no expresa con total claridad, es que algunos Congresistas tienen un espanto atroz de perder el poder, al incorporar 4 millones de nuevos electores que podrían cambiar las preferencias electorales.

Mientras ello ocurre, el padrón electoral es cada vez más viejo y la inscripción electoral cada vez es más lenta. Vale decir, todo sigue igual y se deteriora el número de inscritos. Esto implica en la práctica que nuevamente solo el 25 % de los chilenos mayores de 18 años, seguirá eligiendo al nuevo Presidente de Chile, en diciembre próximo.

A todas luces aprobar dicha reforma resultaba “peligrosa” “inadecuada” e “imprevisible”. Sin embargo, el status quo, que finalmente primo, sólo ayuda a profundizar la falta de legitimidad y el valor real del modelo democrático.

Además, la aprobación de la Ley exigía un nuevo liderazgo comunicacional por parte de los congresistas. Implicaba además, pasar de una conducta conservadora (Reparto de la actual corta electoral) a otra más activa y de relacionamiento concreto con los electores (Cautivar y provocar cercanía), difícil de cumplir por parte de diputados y senadores.

A pesar de lo anterior, el país, requiere seguir exigiendo, sin complejo alguno, las reformas al sistema político, entre las que se cuentan:

• Aprobar una nueva Constitución Política del Estado, que implique una reforma mayor al sistema político y especialmente al sistema electoral.

• Promover la educación formal cívica y ciudadana en el conjunto del país, que promueva la opinión de las personas por los asuntos políticos y públicos.

• Provocar una rotación efectiva de la elite política (renovación de liderazgos) que implique un verdadero acercamiento de la política a las personas comunes y corrientes.

• Es necesario terminar con la excesiva prominencia de los partidos en los asuntos claves de la gobernabilidad del país; lo que erosiona cualquier intento de instalar nuevas miradas. Se hace necesario mayores cuotas de democratización partidaria.

*El autor es Cientista Político. Director Ejecutivo del Observatorio de la Realidad Ciudadana (Observa) de la Universidad Arcis Valparaíso

Desborde de la multitud y cause constituyente

Desborde de la multitud y cause constituyente   El desborde de la multitud debe tener un cauce constituyente, sin letra chica ni represent...